Me llamo Cayetano Martí, soy mallorquín, natural de Inca, un pueblo en el centro de la isla de Mallorca. Desde muy joven vivo en Palma de Mallorca. Empecé a trabajar a la edad de 9 años de aprendiz de herrero, a los 14 años me puse a trabajar de yesero, y con este oficio he trabajado toda mi vida; fui solamente unas pocas semanas a la escuela, ahora ya estoy jubilado. He sido miembro de varias religiones, sectas, grupos, etc. Tampoco he fundado ninguna organización religiosa, soy libre, pero sí que estoy tratando de dar idea clara de lo que es la verdadera religión de Dios, la Universal, la del Creador del Infinito Universo. No se trata de creer o no creer en Dios, hay que sentir a Dios en uno mismo. Yo viajo en el astral de forma consciente desde muy joven, desde que era un niño, así pues, los llamados “fenómenos espirituales”, en mi vida son normales, y están latentes en todos los seres humanos; lo importante es buscar a Dios en uno mismo, y vivir en y con El, vivir la vida sin ensuciarla, eso es todo. Sobran, pues, las religiones, sectas, etc. Cuidado, pues, con los que predican las cosas de Dios por dinero. Yo he venido a este mundo para dar idea clara de estas cosas. Cada ser humano es templo de Dios, es Cristo, es un dios en potencia; todos somos profetas, apóstoles, etc. si escuchamos la voz de Dios en nosotros mismos. No se trata, pues, de seguir más o menos a un ser humano. Hay que seguir y obedecer al Cristo interior que nos habla directamente a cada uno. Yo no tengo estudios humanos, aprendí a leer y escribir un poco, yo solo, pero el Maestro, el Cristo, me enseña lo más importante de la vida: VIVIR EN Y CON DIOS. Amigos que leéis estas líneas, no olvidéis nunca que Dios es el único que nos da vida, por lo tanto, es el único que puede guiarla, física y espiritualmente, sin religiones, sin sectas, sin sociedades, etc. dirigidas por seres humanos, que al mismo tiempo, ellos mismos necesitan ser dirigidos, guiados por el mismo Cristo interior. Está bien la colaboración, la ayuda, el intercambio de ideas, etc. en las cosas espirituales, en las cosas de Dios, pero nunca debemos consentir organizar un negocio a costa de Dios, y a costa de los seres humanos que tratan, de buena fe, de encontrar a Dios. Nadie puede monopolizar las cosas de Dios, ni nadie puede monopolizar el aire que respiramos, la vida que vivimos, la salud, la enfermedad, etc. mucho menos monopolizar a Dios, Creador del infinito Universo. YO VIVO Y SIENTO ESTAS COSAS POR MI MISMO, por mis propias experiencias. En nombre de Dios, pues, amigos de todo el mundo, obreros, los pobres del mundo, procurad hacer lo mismo que yo; buscad a Dios en vosotros mismos, y no os dejéis engañar por nada, ni por nadie. Ánimos, pues, y adelante.