Cristo dice al ser humano
yo te hablo escúchame,
si quieres ser cristiano
ven conmigo y sígueme.

Si a Cristo escuchamos
los pobres de éste mundo,
pues con Cristo ya andamos
con su amor muy profundo.

Pero los ricos no pueden ser
de Cristo sus seguidores,
pues a Cristo no pueden ver
siendo los explotadores.

Ya que el que se enriquece
del trabajo del hermano,
éste no se merece
el nombre de cristiano.

Ama a tu prójimo dice Dios
a toda la humanidad,
y Cristo que es su voz
lo dice con claridad.

No se puede servir a Dios
y al mismo tiempo al dinero,
no se puede tener a los dos
o lo segundo o lo primero.

Siendo obreros y obreras
los seguidores de Cristo,
somos apóstoles de veras
aunque sea esto mal visto.

No somos católicos tampoco
protestantes de Lutero,
pero andando poco a poco
seguimos a Jesús el carpintero.

La Iglesia Pobre lo son
todos los pobres del mundo,
si tienen Cristo en el corazón
tienen amor de Dios fecundo.

Año 1992.