En otros mensajes ya hemos dicho que nuestra familia somos descendientes de los primeros israelitas cristianos que llegaron a Mallorca, poco tiempo después de la muerte de nuestro Rabí, el obrero carpintero Jesús de Nazareth, el Cristo, y sus sencillas enseñanzas han llegado hasta nosotros de forma oral de padres a hijos, pero también hay otros descendientes que seguían la religión de Moisés y ahora todos somos conocidos con el mote de “chuetas”. Pero nosotros, los cristianos, siendo obreros y junto con otros obreros descendientes o no, somos la única sinagoga o Iglesia Pobre, la que fundó Jesús de Nazareth en Israel hace casi dos mil años, somos pues la Iglesia de Cristo, pero todos los pobres del mundo, hombres y mujeres si siguen a Cristo, el Espíritu Universal de Dios, forman parte de nuestra Iglesia Pobre. La organización religiosa conocida como Iglesia católica y el protestantismo de Lutero son la Iglesia rica, que se apropió nuestro cristianismo de Roma y así nació el Vaticano, Papas, etc., pero estas organizaciones religiosas, catolicismo, protestantismo, etc., no son cristianas, ya que están compuestas de ricos y pobres, o sea, explotados y explotadores, unos creyentes que se hacen ricos a costa del trabajo de otros creyentes y además de esta injusticia social, los ricos arman las guerras, etc. y los sacerdotes católicos y protestantes, etc. les apoyan y son cómplices y claro está, que todo esto no es la Iglesia Pobre, la de Cristo en el mundo. Los mandamientos de Dios que Moisés dio al pueblo judío y al mundo entero, Jesús de Nazareth nos dice que los dos principales mandamientos son “Ama a Dios sobre todas las cosas” y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, Jesús nos dice que no hay mandamiento mayor que éstos, está claro pues que hacerse rico a costa del trabajo del prójimo, organizar guerras, etc. es burlarse de Dios y del prójimo. Nosotros, los obreros y obreras que formamos la Iglesia Pobre, siendo apóstoles de Cristo y sacerdotes de Dios, no tratamos de juzgar a nadie, pero tenemos el derecho y el deber de aclarar las cosas y así ayudar a los católicos, protestantes, etc. para que vean el engaño y que no están en la única y verdadera Iglesia de Cristo, la Iglesia Pobre. Comprendemos que seguramente hay personas de buena fe en estas organizaciones religiosas que tratan de verdad seguir a Cristo, pero es en sí mismo donde lo encontrarán y no en la religión organizada por los hombres. La Religión de Dios es Universal y en este mundo la componen todos los pobres, pero los que cumplen de verdad los mandamientos de Dios y también los ricos si se hacen pobres y cumplen los mandamientos de Dios. Y este es el único y verdadero evangelio de Cristo, acudir a Dios, nuestro Creador y Padre, de forma directa, en sí mismo, en la propia vida, sin intermediarios de ninguna clase. Este es nuestro mensaje apostólico que damos a toda la humanidad como apóstoles de Cristo y sacerdotes de Dios. Pero esto está al alcance de toda la humanidad. Buscad a Cristo. Así sea. Amén.

Agosto de 1995.