El obrero carpintero Jesús de Nazareth el Cristo, fundó la Iglesia Pobre al reunir obreros y obreras, o sea, gente pobre para ser sus apóstoles. Cristo dice: “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”. Lucas 6-20. Y dijo esto y más cosas a favor de los pobres hace casi dos mil años en Israel, dominado por los romanos, los ricos y los sacerdotes de la religión judía. Hoy nos encontramos con lo mismo, los obreros que formamos la Iglesia Pobre en Mallorca, y en otros lugares en el mundo, donde dominan los ricos, los militares, sacerdotes católicos, protestantes, etc., aquí en España domina el catolicismo del Vaticano y se presenta como “la Iglesia”, queriendo dar a entender que no hay más iglesia que la suya; como iglesia rica tienen razón, pero queda muy claro que no es la Iglesia de Cristo. Nosotros, la Iglesia Pobre no tenemos necesidad de defendernos con polémicas, argumentos, etc., ya que somos la única Iglesia de Cristo y nuestra misión es practicar y predicar el verdadero Evangelio de Cristo en éste mundo. Cristo dice: “No se puede servir a Dios y al dinero”; los que formamos la Iglesia Pobre damos la idea clara, no somos católicos, protestantes, etc., y los obreros y obreras que se sientan atraídos al cristianismo de Cristo, deben emplear siempre las palabras Iglesia Pobre, mientras exista la iglesia rica y para los ricos. Y siendo descendientes de los primeros israelitas cristianos que llegaron a Mallorca, poco tiempo después de la muerte de Jesús de Nazareth, sus sencillas enseñanzas han llegado a nosotros de forma oral de padres a hijos y ahora hemos hecho posible el renacer de la Iglesia primitiva, la Iglesia Pobre de Cristo. Por lo tanto no tenemos nada que ver con el catolicismo del Vaticano, protestantismo, etc., ni tampoco con el judaísmo de los ricos, que también llegó a Mallorca desde Israel, y que siglos después fuimos todos tachados con el mote de “chuetas”; nosotros, la Iglesia Pobre somos pues los verdaderos herederos o sucesores de los apóstoles o primeros cristianos, que conocieron personalmente a Jesús de Nazareth, el Cristo. Aconsejamos a la iglesia rica, tanto católicos como protestantes, que acudan de verdad a Cristo, si quieren ser cristianos en su única y verdadera Iglesia Pobre, y claro está, no tienen necesidad de acudir a nosotros, pero sí de buscar en sí mismo, en su propia vida a Cristo y dejar las riquezas materiales. Nosotros resumimos el cristianismo así: “La iglesia verdadera en cada casa obrera y Cristo en el corazón” esto es todo, o sea, trabajo y oración como dos títulos básicos del verdadero cristiano que vive en y con Cristo, con Dios. Los cristianos no necesitamos catedrales, templos, etc., ni sacerdotes con estudios de seminario, sueldo mensual, etc., nos basta Cristo, el único y verdadero “Maestro” para enseñarnos y guiarnos en el camino de la vida, para llegar felizmente a Dios, nuestro Padre y Creador. La Iglesia formada por Jesús era de gente pobre, la Iglesia Pobre es la de Cristo, no hay otra, ánimos. Amén.

 
Agosto de 1998