cayetanosombra

Soy Cayetano, mallorquín, nací en Inca, en 1918, pero desde niño resido en Palma, a la edad de nueve años empecé a trabajar de aprendiz de herrero, hasta los catorce años, después de yesero hasta mi jubilación; solamente fui unas pocas semanas a escuela, aprendí a leer y escribir un poco yo solo, pero desde muy joven siempre sentí una fuerte atracción a las cosas espirituales, las cosas de Dios. Pero mi abuelo me aconsejaba, busca a Dios en ti mismo y no en las religiones.

Llevo recorrido a pié toda la isla de Mallorca, y muchas noches en las montañas he contemplado las estrellas, el infinito Universo, he sentido un gozo difícil de explicar, en muchas ocasiones he llorado de alegría, contemplando el cielo, las montañas, los campos, y hasta he pintado al óleo éstas cosas, también escribí alguna poesía, pero siempre, claro está, sin estudio de estas cosas, soy pues autodidacta, pero siempre la fuerza espiritual me ha empujado a Dios. Recuerdo que siendo yo muy joven, mi abuelo me enseñaba cosas de Jesús de Nazareth, el Cristo, y mucho tiempo después lo pude comprobar en la Biblia, y lo curioso es que mi abuelo no la tenía y nunca la leyó; pero ahora comprendo que no la necesitaba, yo tampoco la necesito . Cristo es el verdadero "Maestro", me enseña siempre directamente, tanto de despierto como en el astral, tengo que aclarar que yo hago viajes astrales de forma consciente desde niño, y siempre he sentido la presencia de Dios.

Estoy casado con Magdalena, tenemos una sola hija, se llama Lucía, casada con Jaime, que nos ha dado una nieta, ahora tiene dos años, se llama Esther. Yo, Cayetano el yesero, he dado la idea de la iglesia pobre, el retorno al cristianismo primitivo, y claro está, esto no tiene nada que ver con el catolicismo ni el protestantismo, no somos una secta más!, nuestro mensaje es muy sencillo, "La iglesia verdadera en cada casa obrera y Cristo en el corazón", esto es todo, pero lo suficiente para trasformar a la humanidad, Cristo en cada ser humano; por lo tanto el clero católico y protestante con sus seguidores, que acudan a Cristo, no con estudios de seminario, pero si con amor de Dios, con sencillez. Nos entristece mucho ver que los medios de comunicación nos hacen poco caso, alguna vez publican alguna carta nuestra, de los que formamos la iglesia pobre; pero los periodistas, el clero, los políticos, etc., tendrían que darse cuenta de lo que está pasando, tratamos de hacer comprender que se puede vivir una vida santa, una vida cristiana de verdad en familia.

Los obreros y obreras, los pobres del mundo, somos los verdaderos sacerdotes y apóstoles de Cristo si lo tenemos en el corazón. Sacerdotes de todas las religiones, os digo sin vanidad pero con firmeza, Cristo es Luz, y cuando hay luz se ven las cosas claras; no es con estudios que se avanza espiritualmente, se avanza con las experiencias propias; y el Universo es Infinito, como también el número de mundos que lo componen, nuestro mundo es uno de los mas atrasados en lo espiritual, y solamente se avanza en una verdadera vida mística en y con Cristo, en y con Dios. Os lo dice un obrero, un pobre del mundo, pero apóstol de Cristo de ayer y de hoy, Cayetano el yesero jubilado.