Historia del Papado por historiadores católicos, año 1946. Aquí tenemos algunos datos que hemos copiado, de los muchos que hay en dicha historia de los Papas del Vaticano. Biblioteca pública de Palma. Lista de los doce primeros Papas después de Pedro: Lino, Anacleto, Clemente, Evaristo, Alejandro, Sixto, Telésforo, Higinio, Pío, Aniceto, Sotero, Eleuterio. Lista sin sólido fundamento, se desconoce por completo su historia, pero se les llama santos, san Lino, etc. De estos Papas sólo disponemos de datos aproximados para ordenar cronológicamente los episcopados de los primeros sucesores de San Pedro; página 12 - tomo primero. Por ejemplo, del Papa Evaristo, la duración de su pontificado no es igual en todas las fuentes, la afirmación de que murió mártir y fue enterrado cerca de la tumba de San Pedro, no está probada. San Pío I, sobre el pontificado de este Papa se tienen pocas noticias seguras, y así muchos más. Y hasta después del Papa Eleuterio no empieza la historia papal con datos concretos. Juan XIV, fue hecho prisionero por Bonifacio VII, y éste último se proclamó Papa; página 468-tomo primero. Gregorio VII entrega una fuerte suma de dinero a Benedicto IX, a cambio de ocupar el trono papal; página 495- tomo primero. Benedicto X fue nombrado Papa por el conde de Galería que capitaneaba un ejército, y un simple sacerdote entronizó a Benedicto X; página 510, tomo I. Urbano II, sostuvo una guerra contra un ejército normando que le disputaba el trono Papal, y Urbano II triunfó ayudado por condes y marqueses con sus ejércitos; página 555, tomo I. Clemente V, fue sucesor de Bonifacio VIII, después de ser envenenado éste último; página 30, tomo II. Clemente VI, celebró su coronación papal con un banquete de 118 bueyes, 101 terneros, 1023 carneros, 914 cabritos, 60 cerdos, 69 quintales de manteca, 15 esturiones, 300 sollos, 3031 capones, 3043 gallinas, 7428 pollos, y se emplearon 116 calderas, 26 cocineros, 41 ayudantes, 14 carniceros, 20 criados y unos centenares de servidores, y 102 pellejos de vino, además de los vinos selectos, y gastó 1 millón de liras italianas en oro; página 47, tomo II. Las demás citas son del tomo segundo. Gregorio VI, tomó la silla papal apoyado por Catalina de Siena, y este Papa de temperamento tímido, desbarató una revolución en varias ciudades italianas, Florencia, Milán, etc., que querían destronarle, y mandó al Cardenal Roberto, hombre sanguinario, con 10.000 bretones aventureros, y Catalina de Siena amonestó al Papa por este acto; página 60. En la página 67 y siguientes se da una extensa historia de tres Papas que gobernaban a la misma vez, uno en Roma, otro en Avignon y otro en Pisa, y la confusión llegó a tal extremo que los poetas cantaron sus quejas. En Roma tenemos un Papa—en Avignon otro—cada uno quiere ser el verdadero—y ello desvía al mundo entero—etc.; página 68.

Calixto III, con este Papa comienza la fortuna de la famosa familia Borgia gracias al Papa, miembro de dicha familia; página 127. Paulo II, dio vida al carnaval romano, ampliando las fiestas callejeras y mundanas, cumpliendo el dicho de: “pueblo que se divierte, no conspira”; página 143. Sixto IV, las festividades y el lujo de su reinado superaron sin comparación a los de toda la época, su sobrino el cardenal Pietro Riario, tenía un séquito de 500 personas. En dos años de cardenalato gastó 30.000 escudos sólo para la mesa; página 159. Alejandro VI, es considerado comunmente como prototipo de lujuria y de bajeza moral, Alejandro VI fue la encarnación más siniestra del paganismo bajo la tiara, sereno y sonriente en medio del fango de los vicios, exhibe con pasmosa inconsciencia, el espectáculo de sus torpezas y hasta en los hielos de la vejez prolonga a los ojos del universo estupefacto, el carnaval de una existencia falta en absoluto de sentido moral, este Papa condenó a la hoguera a Savonarola; página 173.

Julio II, de él se dice que su trato y sus palabras eran ásperas y violentas, mejor habría sido príncipe o capitán de ejército que Papa; página 198. León X, su coronación fue con pompa jamás vista, y los gastos fueron enormes, León X,( hay que reconocerlo) tendía más al engrandecimiento de su familia que al del estado pontificio, durante su pontificado Martín Lutero inició la gran reforma religiosa; página 210. Bonifacio III, este Papa logró que el emperador Focas, promulgase un edicto declarando que la sede del apóstol San Pedro, era la primera entre todas las Iglesias y que la sede de Constantinopla pretendía sin razón ser la primera entre todas; página 607. Benedicto II, este Papa nombró estas tres categorías como poseedores del derecho a elegir Papa, clero, ejército y pueblo; página 685. Sixto V, antes de ser coronado con la tiara papal, ya había hecho colgar a dos jóvenes en un árbol porque llevaban armas, y también hizo decapitar a un caballero de espoleto por haber desenvainado su espada contra su enemigo; página 336. Paulo V, sólo se preocupó de enriquecer a su familia, y el historiador de su tiempo, Piccionardi di Cremona fue condenado a muerte por haber escrito la historia de Clemente VIII, desfavorable al papado y el Papa Paulo V dio su consentimiento; página 373. Pío XII, el historiador dedica unas 30 páginas para enaltecer al Papa actual y termina diciendo, Pío XII, es gran gobernante y diplomático, gran orador, gran asceta, hombre de estudios y amigo del progreso moderno, pero todo ello lo pone al servicio de su gran misión que cumple admirablemente de ser maestro de la humanidad a la que le enseña la verdad católica.

Copiado de la Historia papal, de la biblioteca pública de la calle Colón de Palma de Mallorca. Presento estos datos solamente para demostrar una vez más que los hombres somos pecadores, o sea, la humanidad, por lo tanto todos tenemos la necesidad de aceptar a Cristo como verdadero y único Salvador, único Pastor, único Pontífice y único Sacerdote, todo lo demás es pura comedia humana. Porque Cristo habla claro, “Vosotros sois la luz del mundo, sois la sal de la tierra, y por sus frutos los conoceréis, y si el ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo, etc.”. Pidamos, pues, a Dios que nos ilumine y guíe; y no creamos jamás que Cristo está monopolizado por los católicos, los protestantes, etc., porque “Dios es Amor, y el que vive en amor vive en Dios, y Dios en él”, Primera Juan-4-16. Hasta aquí algunos de los muchos datos de la historia de los Papas, que copié hace muchos años, ahora en el 1991 y como Iglesia pobre de Mallorca, comprendemos muy bien que no podemos juzgar a nadie, solamente Dios puede hacerlo, y sobre todo, a esos hombres que se presentaron como Papas, o sea, representantes de Dios, pero que no tienen nada que ver con Cristo, con Dios. No tenemos el derecho de juzgar a nadie, pero sí que tenemos el derecho y el deber de ser cristianos de Cristo, ser de verdad sus apóstoles, y proclamarlo al mundo. Somos pues, la única y verdadera Iglesia pobre de Cristo, y una vez más damos a conocer nuestro lema: “La Iglesia verdadera en cada casa obrera, y Cristo en el corazón”, esto es todo, ánimos y adelante obreros y obreras, los pobres del mundo.


Enero de 1991