Me llamo Cayetano Martí Valls, nacido en Inca, Mallorca, hace muchos años que resido en Palma, soy un obrero yesero ya jubilado, en la actualidad tengo 75 años de edad; empecé a trabajar a la edad de nueve años, no fuí pues a la escuela más que unas pocas semanas, no tengo pues estudios. En mi familia solo somos dos hermanos, mi hermano se llama José, yo estoy casado y tenemos una sola hija, también casada y tienen una niña de cinco años, soy pues abuelo.

Pero toda mi vida ha sido siempre estar en contacto con Dios de forma directa, a través de su Espíritu que llamamos Cristo, el "Maestro". Y ahora, con otros obreros y obreras, hemos hecho posible el renacer de la Iglesia primitiva, la Iglesia Pobre que fundó el obrero carpintero Jesús de Nazareth en Israel hace casi dosmil años.

Es ahora pues el momento de dar a conocer al mundo, la verdad sobre Jesús de Nazareth, que además de la enseñanza de Jesús, que de forma oral de padres a hijos ha llegado a nuestra familia, tengo mis propias experiencias espirituales, la oración, la meditación, y mis viajes astrales que practico de forma consciente, o sea, a voluntad desde mi infancia. Conozco algunas de mis reencarnaciones y una en particular de hace dosmil años de la cual guardo un grato recuerdo, y que ahora estoy reviviendo algo parecido de aquellos días.

Amigo lector, esto es como un cuento de hadas, "Era una vez un joven llamado Juan, etc." No deseo que me crean solo por simpatía, es más, yo aconsejo a los historiadores, teólogos, etc., que traten de estudiar todo ésto antes de dar su opinión; y que todos comprendan que éste mensaje, es único en la historia del llamado cristianismo católico y protestante, por la sencilla razón de que éstas organizaciones religiosas, desconocen por completo lo que es el verdadero cristianismo de Cristo.

Empecemos pues así:

"Poco tiempo después de la muerte del obrero carpintero Jesús de Nazareth el Cristo, llegaron a Mallorca algunos israelitas, la mayoría eran creyentes de la religión judía de Moisés, pero había unos pocos seguidores del rabí Jesús de Nazareth, y sus sencillas enseñanzas pasaron de padres a hijos de forma oral, llegando hasta mi propia familia, ya que somos descendientes de aquellos israelitas, hoy conocidos con el mote de "chuetas", originado por la inquisición católica, que vino a Mallorca después de la llamada conquista por el Rey Jaime I, obligando por la fuerza a todos los habitantes de la sla, ha ser bautizados en la iglesia católica, y los que se negaron o resistieron, fueron muertos. Y los que quedaron con vida fueron católicos por fuera, pero la mayoría seguían en secreto la religión propia que habían traído nuestros antepasados de Israel; unos la de Moisés y otros, las enseñanzas de Jesús de Nazareth.

Y ahora, después de casi dosmil años, doy a conocer la vida y predicación del rabí Jesús de Nazareth, según nuestra tradición oral, y mis propias experiencias espirituales; Jesús de Nazareth, o el "Buen Jesús", como le hemos llamado siempre de forma cariñosa en nuestra familia, nació en Nazareth, un pequeño pueblo de Galilea de Israel, hace unos dosmil años; toda su vida trabajó de carpintero con su padre José, pero en la pequeña carpintería no había trabajo para todos, pues Jesús tenía otros hermanos, y muchas veces no tenían trabajo de carpintería y se dedicaban a la guarda de ovejas de algún vecino; pero Jesús era el rabí de la casa. Jesús era admirado y respetado por todos, hasta por el mismo rabí que dirigía la pequeña sinagoga del pueblo, y en muchas ocasiones le pedía consejo o alguna aclaración sobre algún punto de la Torá, o sea, Ley de Dios, y Jesús le aclaraba las cosas.

Jesús era un rabí, o sea, un maestro para el pueblo, que ya empezaba a ver en Jesús un profeta, y poco a poco gentes de otros pueblos acudían a Jesús, y algunos amigos suyos, gente pobre, pescadores, pastores, etc., le seguían cuando Jesús visitaba otros pueblos para predicar; pero empezó a llamar la atención de los poderosos sacerdotes que dominaban y dirigían las mentes y espíritu de todo el pueblo de Israel. Al principio vieron en Jesús un fiel seguidor de la Ley de Dios, traida por Moisés; Jesús era pues un buen judío. Pero los sacerdotes empezaron a ver que Jesús de Nazareth defendía siempre a los de su clase, los pobres, y ésto no convenía a los sacerdotes, ni tampoco a los romanos que habían invadido Israel.

Jesús predicaba la paz, la justicia, el amor al prójimo practicado y no solamente predicado; Jesús repetía siempre que los dos principales mandamientos de Dios, son éstos, "ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo". Y claro está, que el que ama al prójimo como a sí mismo, no puede hacerse rico a costa de su trabajo; Jesús trabajaba y predicaba, pero ya en secreto amaba a una mujer, María de Magdalá, conocida hoy como María Magdalena, poco recomendable por su vida bastante libre se rumoreaba si tenía algún hijo en secreto, pero Jesús se decidió y le propuso casarse con ella, pero Magdalena no queria hacer daño a Jesús y se negaba, pero al final se casaron, pero con opiniones contrarias de familiares y amigos; y tuvieron un hijo, y le pusieron el nombre de Juan.

Ya mucha gente en Israel conocía a Jesús, el rabí carpintero; sus dichos y hechos eran discutidos por unos, y alabados por otros, y en algunas ocasiones curaba a los enfermos; y sus palabras eran luminosas y llenas de esperanza para los pobres, por eso ya muchos se preguntaban si Jesús era el Mesías, tan esperado por el pueblo de Israel. Pero muy pocos comprendían que el hombre llamado Jesús, llevaba en sí mismo el Espíritu de Dios, que mucho tiempo después se le conoció con el nombre de Cristo, y que dicho Cristo ha estado siempre presente en toda la historia humana, y que lo tiene en sí mismo todo ser humano que lo busca de verdad. Esto es el Mesías que unos en vano lo esperan, fuera de sí mismo; y otros dicen que ya lo tienen, basándose en sus propias creencias, pero todos se equivocan al faltarles en ellos mismos las experiencias espirituales.

Jesús de Nazareth fué un profeta más a través de la historia humana, pero fué el único que predicó que todo ser humano puede dirigirse a Dios de forma directa, sin intermediarios de ninguna clase; y claro está que ésto va en contra de los intereses de los sacerdotes de todas las religiones del mundo. Jesús de Nazareth nació, vivió y murió como los demás seres humanos, nada pues de la virginidad de su madre María; nada de la resurrección de su cuerpo físico, ya que Cristo por boca de Jesús, siempre se refirió a las cosas del espíritu en sus predicaciones; y ésto se comprende fácilmente si se tiene presente que, todos los seres humanos estamos hechos a imágen de Dios, pero el Creador y Recreador del infinito Universo, que llamamos Dios, es Espíritu, nuestra imágen y semejanza és espiritual; las cosas materiales, cuerpos físicos, etc., todo se trasforma, y solamente es el espíritu, que como Dios mismo és eterno.

Entendiendo éstas cosas és fácil entender lo siguiente:

Jesús de Nazareth era mas bien feo, nariz muy abultada, bajito, algo encorvado y cojeaba un poco, pero su mirada era penetrante y cariñosa, la gente le escuchaba con agrado y le seguía; y es que la bondad en el ser humano es el Amor de Dios personificado, ayer, hoy, siempre atrae la bondad y convence, ésto es el verdadero y único evangelio.

Pero la gente en Israel con dinero y con poder religioso y político, no estaba de acuerdo con Jesús, y se buscó la forma de poder condenarlo, y lo crucificaron. Murió Jesús el hombre, que seguramente reencarnó en otras vidas, para ayudar a otros seres humanos, pero el Cristo, Espíritu de Dios, vive y está siempre presente; y los descendientes de aquellos israelitas cristianos que llegaron a Mallorca, lo sabemos por propia experiencia; Cristo vive en nosotros, y en todo ser humano que lo busque de verdad en su propia vida; Cristo dice, "cumple los mandamientos de Dios; ama a Dios sobre todas las cosas; ama a tu prójimo como a tí mismo; lo que no quieras para tí, no lo quieras para los demás; procura siempre hacer el bien; nunca te olvides de Dios; el reino de Dios es de los pobres; lo que se siembra se recoge; procura tener siempre tu corazón limpio, sé pacífico, bondadoso y no temas nada, yo siempre estoy contigo".


Y nuestros padres y abuelos siempre nos decían: “procurad siempre estar con Dios y mandad a paseo a los sacerdotes de todas las religiones, pero no odiéis a nadie; buscad siempre la paz, la concordia, vale más comer pan con aceite en armonía en la casa, que buenas comidas en discordia y odio; estemos siempre todos en armonía con nuestro "Buen Jesús", y no olvidemos nunca que el egoísmo es la mala bestia, y el negocio és negativo, es malo, porque consiste en comprar barato y vender más caro, y no solamente los productos, lo que es peor el salario de los obreros, nadie se hace rico trabajando honradamente, pero sí a costa del trabajo de los demás, burlándose de Dios y del prójimo, ya que Dios Dice "Ama a tu prójimo como a tí mismo"; si un empresario, comerciante, etc., reparte los beneficios que produce el trabajo de sus obreros, entre todos, o crea nuevos puestos de trabajo, éste está bastante cerca de la verdad de Dios, es ya un cristiano de verdad".

Los cristianos no entendemos al llamado cristianismo católico y protestante, tan complicado y cambiado y compuesto de ricos y pobres, explotados y explotadores, unos creyentes que se hacen ricos a costa de otros creyentes, con el silencio, la complicidad de los sacerdotes de ambos lados. Y claro está que éstas organizaciones religiosas, no tienen nada que ver con las sencillas enseñanzas del obrero carpintero Jesús de Nazareth, el Cristo; y claro está que nosotros comprendemos que el cristianismo no es solamente una cosa social, es oración y trabajo, así, de ésta forma, "La iglesia verdadera en cada casa obrera, y Cristo en el corazón", ésto es todo amigos. Amén.

Julio de 1995.