En las cosas de Dios, espíritu, vida eterna, reencarnación, cielo, etc., no es lo mismo la creencia que la experiencia en el ser humano, sea hombre o mujer. En éste mensaje trataré de dar idea clara de mis propias creencias y experiencias espirituales. Soy un obrero yesero ya jubilado, soy mallorquín, nací en el pueblo de Inca en el año 1918, tengo pues ahora 76 años de edad, soy descendiente de los primeros israelitas cristianos, que llegaron a Mallorca poco tiempo después de la muerte del obrero carpintero Jesús de Nazareth, el Cristo. Pero también llegaron a la isla otros que eran seguidores de la religión de Moisés; pero con la llegada del rey Jaime I con su llamada conquista y después la inquisición, todo cambió y obligaron por la fuerza a ser bautizados en el catolicismo a todos los habitantes de la isla de Mallorca; muchos fueron muertos por no querer ser bautizados, y los que quedaron vivos seguían en secreto la religión de sus antepasados, unos la de Moisés y unos pocos descendientes de los israelitas cristianos, seguían también en secreto las sencillas pero ya únicas enseñanzas de Jesús de Nazareth, el Cristo. Y entre éstas pocas familias cristianas estaba y está mi propia familia, que de forma oral de padres a hijos, han llegado hasta mi las enseñanzas de Cristo.; y de ésta forma he podido comprobar, que el llamado cristianismo católico y protestante no tiene nada que ver con las sabias y sencillas enseñanzas de nuestro Rabí, el obrero carpintero Jesús de Nazareth, el Cristo, por enseñar éstas organizaciones religiosas ritos, dogmas, creencias, que no son enseñanzas de Jesús, no son pues de la primitiva iglesia pobre de Cristo.

Pero las enseñanzas de Jesús de Nazareth también fueron bastante olvidadas por algunos de los descendientes de los israelitas cristianos que llegaron a Mallorca, buscando en el catolicismo apoyo, seguramente mas material que religioso; pero unos y otros fuimos conocidos hasta ahora con el mote de “chuetas”, que nos puso el catolicismo. Pero al poder tener ya las ideas claras sobre las muchas y variadas doctrinas o enseñanzas del catolicismo, protestantismo, etc., he visto la diferencia muy grande entre unos y otros y todos juntos, completamente lejos de las sencillas enseñanzas de Jesús de Nazareth. Y claro está, que en toda mi vida yo he procurado seguir a Cristo; pero en el llamado cristianismo católico y protestante, en particular en el catolicismo, tienen en su historia algunos hombres y mujeres llamados santos, por haber vivido una vida mística, llena de fenómenos llamados sobrenaturales, milagros, etc., dando aparentemente la idea de que el cristianismo es algo sobrenatural, religioso, etc., y en el protestantismo también tienen sus casos místicos, etc. Y aquí ya podemos decir que, creencias y experiencias no es los mismo, se pueden abandonar unas creencia por otras, pero ya no resulta tan fácil con las experiencias propias, místicas, etc., por ser algo mas íntimo, mas personal.
Las llamadas apariciones de Jesús, María, ángeles, el llamado “poder” de curar, de adivinar cosas, hacer milagros, etc., son experiencias, pero son mentales, el espíritu interviene muy poco o nada, no son pues experiencias espirituales y seguramente en todas las demás religiones del mundo tienen casos parecidos, pero diferentes según sus creencias religiosas, experiencias, etc., pero tanto a unos como a otros todo esto sirve de muy poco, tiene poco valor la creencia o experiencia religiosa, o sea mental, si falta una auténtica experiencia espiritual. Y ahora es el momento de decir algo sobre mis propias experiencias espirituales, por haber superado ya las mentales.

Recuerdo que siendo yo un niño de unos siete años, ya viajaba en el astral de forma consciente, pero yo ignoraba las palabras de viajes astrales; pero cuando tenía catorce o quince años de edad empecé a dar charlas religiosas y espirituales en mi casa y regularmente han sido reuniones cada viernes por la tarde, a través de toda mi vida, ahora las reuniones son cada quince días; en estas reuniones siempre han sido las ideas claras, hablar de Dios, Cristo, el espíritu, y la vida misma. Y claro está, siempre trabajando de yesero y hasta tenía tiempo de pintar al óleo; siendo autodidacta enseñé a otros a dibujar y pintar, sin cobrar nada por esto; pero lo mas importante en toda mi vida ha sido y es la oración, pero oración del espíritu que no es con palabras aprendidas de memoria, es una profunda meditación, es un auténtico diálogo con uno mismo, que es al mismo tiempo oración a Dios, o sea, al Creador del Infinito Universo, por lo tanto Creador nuestro. Sin acudir a mi propias reencarnaciones, ni a la enseñanza oral de padres a hijos sobre Cristo, y solamente acudiendo a mis propias experiencias espirituales, veo muy claramente que la religión, llámese como se llame, es como dar un paso adelante, como un escalón, pero con muchas creencias, dogmas, ritos, etc., después para algunos creyentes de la religión que practiquen, vienen los llamados fenómenos místicos, apariciones, milagros, etc., aquí parece que tenemos otros paso, otro escalón, pero para muchos ya nada más. El resultado de todo esto es más negativo que positivo, ya que la gran mayoría de los seres humanos hacen muy poco caso de éstas cosas, y el resultado es siempre el mismo, una humanidad dividida entre ricos y pobres, explotado y explotadores, o sea, unos creyentes que se hacen ricos a costa de otros creyentes, y también lo mismo con los no creyentes; después sigue a todo esto el paro obrero, hambre, vicios, guerras, etc., y la llamada ciencia que se dice que es el avance o progreso humano; pero veo tristemente que el espíritu avanza muy poco. Todas las creencias religiosas, esotéricas, o sea, los llamados fenómenos paranormales, visiones, apariciones, misticismo, milagros, etc., y hasta podríamos decir también las ideas políticas, filosóficas, etc., son mentales, son producto de la mente, son pensamientos creados en los cuales se puede decir que el espíritu interviene muy poco. pero si el espíritu del ser humano ya tiene en si mismo al Espíritu Universal de Dios, que los cristianos llamamos Cristo, entonces el espíritu del ser humano ya anda por si solo, ya no necesita digamos muletas de ninguna clase, como son las religiones, creencias, ritos, milagros, dogmas, etc.; recordemos lo que dijo Cristo: “Y los cojos andan”, esto es espiritual.

El espíritu es un habitante, un ciudadano del infinito Universo, y claro está, que no necesita aparatos, naves, etc., para viajar de un lugar a otro, es un espíritu que vive en y con su Creador, en y con Cristo, el Espíritu de Dios. Y esto no es una fantasía, ilusión, etc., es la íntima experiencia espiritual en mí mismo, pues habiendo apartado de mi mente todo lo negativo como es el egoísmo, maldad, odio, vicios, etc., me he quedado yo solo ante Dios, y frente a mi mismo, y esta maravillosa experiencia espiritual supera de forma total a todos los avances científicos, técnicos, sociales, religiosos etc., en nuestra humanidad y en todas las humanidades del infinito Universo. Soy un espíritu digamos viviendo en un cuerpo físico, con las mismas influencias físicas, mentales, etc., que los demás seres humanos, como son el frío, calor, hambre, enfermedad y muerte, pero yo soy libre y estoy preparado para algo mas superior espiritualmente, o sea, mas avanzado y definitivo, no puedo decir mas ya que muy pocos me entenderían, pero sí que puedo decir con propiedad, en base a mi propias experiencias espirituales, que todos los seres humanos en éste mundo y en otros mundos como el nuestro, pueden hacer lo mismo que he hecho yo, buscar a Dios en mi mismo; yo aconsejo a todo ser humano, hombre o mujer, que busque de verdad en si mismo a su Creador que llamamos Dios. Es cuestión de comprender que se trata de trabajo y oración, medita las cosas por ti mismo, al margen de lo que puedan decir todos los demás, pero claro está, que puedes tener presente todo lo positivo que digan los demás, hablando o en libros, incluso en los libros llamados sagrados como es la misma Biblia, etc., todo lo positivo sirve para el avance espiritual, pero no te quedes en el camino, esto es lo que hacen muchos millones de seres humanos en la vida, quedarse a medio camino y perder el tiempo en las religiones conociendo solamente ideas políticas, filosóficas, etc., de otros, y en general muchos piensan en acumular mucho dinero y también muchos caen en la misma trampa de los vicios de toda clase.

Yo en esta vida humana que estoy viviendo en este mundo, puedo decir ya que no necesito ninguna clase de religión organizada, ni libros sagrados escritos por los hombres, que componen y descomponen las experiencias espirituales de algunos seres humanos que las vivieron y otros que las viven; y claro está, que tampoco necesito vivir fenómenos mentales de misticismo, milagros, etc., por la sencilla razón de tener en mi mismo al Espíritu Universal de Dios, que los cristianos llamamos Cristo. El Cristo es la Luz, Paz, Vida, Camino, Verdad, etc., y cuando se vive en y con Cristo, en y con Dios, todo lo demás sobra, me refiero a las ideas religiosas, filosóficas, teológicas, etc., y con propiedad puedes aconsejar a otros que hagan lo mismo, o sea, buscar a Dios en si mismo y esto es el verdadero apostolado y sacerdocio de Dios, predicar lo que uno vive y no lo que ha estudiado en un seminario. Sobran pues, los sacerdotes de seminario a sueldo, sobran todas las religiones organizadas por los hombres, ya que todo esto es mas negativo que positivo y esto es el sencillo pero único evangelio de Cristo, que vivió y predicó el obrero carpintero Jesús de Nazareth, y yo lo sé por mi propia experiencia espiritual y seguramente hay en otros lugares en nuestro mundo, seres humanos que viven lo mismo, o sea, la misma experiencia espiritual, con nombres diferentes, pero con nuestro Creador. Seguramente mucha gente dirá que necesita estar en una religión determinada, que necesita seguir una idea tal o cual, de acuerdo, pero si el espíritu del ser humano no avanza, todo empeora si solamente progreso la mente, basta ver como anda la humanidad en nuestro mundo, con tanta ciencia, tanta religión, etc., pero sin Dios. Pero ten muy presente amigo, que si no cambias tu, no cambia nada y que nadie puede andar por ti, en el camino de la vida, tanto si es la vida física como espiritual, no la ensucies amigo, vive la vida en y con Dios. No es lo mismo pues, creencia que experiencia y no olvides nunca que la verdadera sabiduría de la vida no es aprender, saber cosas, en seminarios, en universidades, grupos esotéricos, etc., es aprender con el único y verdadero “Maestro”, el Cristo, que puede estar en ti mismo, si lo buscas de verdad como lo he hecho yo, un obrero yesero, ya jubilado, pero soy apóstol de Cristo, sacerdote de Dios, para siempre aquí y en la eternidad. Y seguramente que algún científico, filósofo, teólogo, etc., dirán que todo éste mensaje es muy bonito, pero que no deja de ser una idea más,, pero mental del cerebro, pero yo sin entrar en ninguna clase de polémica, solamente les puedo decir, bendita idea o pensamiento, que supera a todas las demás ideas humanas y que ha hecho posible que yo pueda vivir la vida, al margen de tantas creencias, etc., de los demás; yo aconsejo a todos los sabio humano, que busquen a Dios en si mismos y después veremos lo que dicen. Y esto, amigos, es el sencillo pero profundo evangelio de Cristo, esto es lo que practicamos y predicamos los cristianos, los obreros y obreras que formamos la Iglesia Pobre, la que fundó Cristo. Amén.

Mayo de 1994.